¿Por qué hacer un testamento?

Es muy frecuente que las personas quieran mejorar el porcentaje en la herencia de alguno de sus hijos, de su cónyuge o incluso de uno de sus padres, por la razón que sea. El testamento es el mecanismo para favorecer a ese pariente.

  • Para instituir herederos a personas que no son tus parientes, o que no son tus herederos forzosos.

Si quieres dejar un porcentaje de tu patrimonio a una persona que no sea tu pariente, o bien sea un pariente que no está dentro de tus herederos forzosos (por ejemplo: un amigo o una nieta), el testamento es la única forma en que puedes hacerlo.

  • Para dejar un bien en concreto (legado) a alguien en particular.

Si quieres dejar un bien en concreto a un familiar, a un amigo, a una ONG o a quien sea, ya sea una casa, un vehículo, un mueble o cualquier otra cosa, necesitas un testamento respaldado de la asesoría de un abogado, pues estas asignaciones deben respetar las normas que regulan los derechos sucesorios.  

Sea cual sea tu historia, el testamento es la mejor herramienta para decidir sobre el destino de tu patrimonio y así asegurar tu tranquilidad. Evitarás preocupaciones y protegerás a tus seres queridos.

Existen muchas razones por las cuales hacer un testamento. Te contamos las más recurrentes: 

  • Para que tu herencia sea repartida de manera distinta a la descrita por la ley.

Si no haces testamento, se aplicarán las normas legales de la sucesión intestada. Revísalas aquí. Es muy posible que éstas no concuerden con tu voluntad. 

  • Para evitar disputas familiares innecesarias.

Las disputas entre herederos son muy comunes. Si organizas el destino de tu patrimonio, podrás impedir roces y malos entendidos.

  • Para aumentar la cuota en la herencia de alguno de tus herederos forzosos (hijos, cónyuge o ascendientes).

Sea cual sea tu historia, el testamento es la mejor herramienta para decidir sobre el destino de tu patrimonio y así asegurar tu tranquilidad. Evitarás preocupaciones y protegerás a tus seres queridos.

Existen muchas razones por las cuales hacer un testamento. Te contamos las más recurrentes: 

  • Para que tu herencia sea repartida de manera distinta a la descrita por la ley.

Si no haces testamento, se aplicarán las normas legales de la sucesión intestada. Revísalas aquí. Es muy posible que éstas no concuerden con tu voluntad. 

  • Para evitar disputas familiares innecesarias.

Las disputas entre herederos son muy comunes. Si organizas el destino de tu patrimonio, podrás impedir roces y malos entendidos.

  • Para aumentar la cuota en la herencia de alguno de tus herederos forzosos (hijos, cónyuge o ascendientes).

Es muy frecuente que las personas quieran mejorar el porcentaje en la herencia de alguno de sus hijos, de su cónyuge o incluso de uno de sus padres, por la razón que sea. El testamento es el mecanismo para favorecer a ese pariente.

  • Para instituir herederos a personas que no son tus parientes, o que no son tus herederos forzosos.

Si quieres dejar un porcentaje de tu patrimonio a una persona que no sea tu pariente, o bien sea un pariente que no está dentro de tus herederos forzosos (por ejemplo: un amigo o una nieta), el testamento es la única forma en que puedes hacerlo.

  • Para dejar un bien en concreto (legado) a alguien en particular.

Si quieres dejar un bien en concreto a un familiar, a un amigo, a una ONG o a quien sea, ya sea una casa, un vehículo, un mueble o cualquier otra cosa, necesitas un testamento respaldado de la asesoría de un abogado, pues estas asignaciones deben respetar las normas que regulan los derechos sucesorios.  

  • Para designar un tutor legal a tus hijos menores de edad.

Si tienes interés en designar a una persona idónea que te suceda en la labor de dar protección debida a tus hijos, para el evento en que tú no estés, puedes hacerlo a través de un testamento.

  • Para evitar que tus bienes queden en poder de parientes lejanos o incluso en poder del Fisco.

Si no haces testamento, se aplicarán las normas legales de la sucesión intestada. Y podría ocurrir, si no tienes hijos, cónyuge, ascendientes ni hermanos, que tu patrimonio quede en manos de parientes que ni siquiera conoces o bien en poder del fisco. Es una realidad más común de lo que crees.

  • Para decidir sobre el destino de tu mascota.

¿Te preocupa el destino de tu mascota? En tu testamento también puedes designar quien se hará cargo de ella.

  • Para garantizar protección a quienes más quieres.

En definitiva, el testamento es un acto de amor que te permite proteger los intereses de aquellos que más te importan.